Aunque realmente se llama Catedral de la Asunción de Nuestra Señora, todo el mundo la conoce como Mezquita de Córdoba, edificio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984, junto al centro histórico.
Se comenzó a construir en el año 786, sobre los restos de la basílica visigoda y bajo el reinado del primer emir omeya Abderramán I. La coronó Almanzor, en el siglo XII.
Es curioso, como muchos materiales son reutilizados de construcciones romanas y visigodas, los diseños en muchos casos también inspirados en estas culturas.
Hacia el 152 a de C. la ocuparon los romanos, que la llamaron Corduba y la convirtieron en la capital de la Bética. Tuvo escuelas de alto nivel, actividades comerciales importantes y fue destacable su actividad agrícola. Córdoba fue amurallada.
En la época visigoda dependió del reino de Toledo, construyeron la Basílica de San Vicente, que después se convertiría en Mezquita.
En el 711 Córdoba pasa a ser musulmana y se convierte en capital de Al-Andalus, se reconstruye el puente romano, se restaura el amurallado y se funda la Mezquita Aljama. En el 756 el príncipe omeya Abderramán I se convierte en la única autoridad en Andalucía al derrotar al emir Abasida.
Córdoba vive un desarrollo cultural con maestros, poetas, matemáticos, filósofos, médicos …
Abderramán II sigue ampliando la Mezquita, baños y fábricas de tapices.
En 929 Abderramán III se proclamó Califa y crea un califato independiente de Damasco, llevó a la ciudad a ser la más culta y poblada de Europa. A 8 km edificó Medina Azahara, un lujo para vivir y morir.
El Califa tuvo grandes aciertos, pero también fue cruel y despótico.
Alhakén II, heredero de Abderramán III, con 48 años fue el segundo califa omeya de Córdoba, vivió en el Alcázar. inteligente, culto, piadoso, durante su gobierno se hicieron las últimas y más bellas ampliaciones de la Mezquita.
Entre otras cosas, creó una biblioteca con cuatrocientos mil volúmenes, escuelas de medicina, de traducción; fundó 27 escuelas públicas e impulsó la Universidad de Córdoba.
En esta época hizo su entrada en la historia Almanzor, aunque fue durante el siguiente gobierno de Hisham o Hixem II, cuando su carrera política y militar tuvo mayor influencia.
El Califato comenzó a desmembrarse, dejando de existir en el 1030.
Los bereberes ayudados por Sancho de Castilla destruyeron Medina Azahara y durante los siglos XI y XII Córdoba se redujo a una simple taifa.
En 1236 fue conquistada para Castilla y León por Fernando III El Santo.
Posteriormente los Reyes Católicos la hicieron corte real durante un tiempo, para la conquista de Granada.
En la actualidad la ciudad convive en singular armonía entre el legado de su glorioso pasado y las expectativas de un futuro plural y abierto al mundo, lo que la ha llevado a ser propuesta como capital europea de la Cultura en 2016.
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