Pillamos una moto de 125cc que se puede conducir con el carnet de coche y que cuesta unos 25€ diarios pero nos convierte en los seres mas móviles del entorno. (3 dias 300Km)
pretendemos recorrer toda la isla en 3 dias y conocer todos sus pueblos, muchas de sus calas, ver la mayoría de sus paisajes y sentir de cerca el pulso de los lugares mas tipicos de este mundo rural.
La comida fue principal, de príncipes, porque entendía que hacer este recorrido requería una comida de sabores autóctonos, auténticos y con café caleta. Para ello elegimos el restaurante Salvador en el Pou d´es Lleó, mirador natural de toda la bahía de Tagomago hasta Sa Punta Grosa, con Sa Cala de San Vicent, Playas de Agua Blanca y del Figueral, al lado Sa Canal den Martí y a la vuelta el Pou d´es Lleó, agua dulce al nivel del mar donde abrevaban las ovejas pagesas de los antaños. Después del Pou y antes de llegar a Punta Ministro se ven unas canales y desprendimientos antiguos donde parece que hubo un pequeño puerto, tal vez fenicio; actualmente es un buen fondeadero de yates y pescadores. En Sa Canal se ha descubierto un horno de púrpura muy primitivo.
Después de comernos un bullit de peix de esos de verdad, nos tomarnos un café caleta, que así se llama a la queimada ibicenca y hay algunos que no la ponen agua, pero no es el caso del restaurante Salvador pues quiere que sus clientes vuelvan vivos la próxima vez.
Es de destacar otro estupendo restaurante por estos lares, me refiero al de la Pensión Pou d´es Lleó, perfecta hostería alternativa.
Paramos lo suficiente en Can Toni Mariano a tomar unas yerbas ibicencas caseras, Can Toni Mariano es una tienda, bar, donde comer o comprar los comestibles, un centro de amistad intercultural regido por pageses al estilo tradicional.
Seguimos la ruta hacia San Lorenzo por la carretera de Morna, pasamos el primer cruce de San Carlos, luego el de los Naranjos donde hay una tienda de productos vegetales, frutas y hortalizas producidas in situ por ellos mismos, buen género que se vende al por menor, al detall que se decía antes de la guerra.
La carretera de Morna salta a las tierras de Balafi y San Lorenzo dejando a la derecha Atzaró y a la izquierda las sierras de Sa Mala Costa. Acaba en el cruce de Ca na Pepeta, conectando con la principal de Ibiza a San Juan. Este cruce de caminos pertenece a San Lorenzo de Balafi pero ha formado un propio grupo alrededor de dos establecimientos hosteleros de distintas filosofías y complementarias delicias culinarias, por una parte el restaurante de Ca na Pepeta, más clásico y donde el servicio de barra no es primordial, enfocando más el local a sus platos de cocina, primera calidad y variada, con estupendo asador de carne. A pocos metros y en el mismo lado de la carretera está el bar del barrio, Can Juanito Sa Vila, con asador y múltiples variedades cárnicas, de vuelo y pasto; el bar es muy popular, buenos jamones, unos quesos de oveja que no se de donde los trae pero son exquisitos. Desayunar en Can Juanito es algo muy importante.
Dejamos la carretera de Ibiza San Juan medio kilómetro más abajo girando a San Lorenzo parroquia, la distancia es de otro medio kilómetro viendo sobresalir a la derecha las históricas torres de defensa del recinto rústico de Balafi, con olores semíticos, son unas torres muy interesantes que se pueden conocer al través de nuestra Web www.ibizapocapoc.net. En San Lorenzo es de destacar además de su iglesia del siglo XIX el restaurante La Paloma: comida italiana, macrobiótica y vegetariana sin despreciar la carne. Un lugar muy tranquilo y espiritual donde el bello canto del silencio se trasmite con el gorgojeo de sus pájaros.
Por detrás de La Paloma sale una carretera vecinal que va a Santa Gertrudis pero nosotros nos apartamos a la derecha, poco después de San Lorenzo, enfilando por otra que va a San Miguel de Balanzat, con el Pou de Ubarqueta a mitad del camino: el pozo tiene un agua fresquísima todo el año y es lugar donde la parada se hace oficial y en verano necesaria. Esta carretera sale a otra que va de San Miguel al cruce de la gasolinera de San Juan, seguimos hacia San Miguel cuya iglesia fortaleza destaca sobre el pueblo vigilando la costa Norte.
San Miguel merece capítulo aparte pero solamente paramos un momento, subimos a la Iglesia en su Puig de Misa donde destacan unos dibujos murales muy bonitos que acaban de ser restaurados, unas yerbas en el estanco, vimos la artesanía de Toni Planas personaje ilustre del pueblo por ser uno de los mantenedores del folklore ibicenco y fundador de la colla de San Miguel. Su colección de instrumentos musicales pageses en muy buena.
Salimos por la carreterilla que va a San Mateo tomando otra que va más al Norte para atravesar por Can Sulaieta, otra vieja botiga que ha evolucionado lo justo, el bar amplio dentro y fuera su terraza cubierta reúne un ambiente muy amigable de hippie y pageses con algún turista extraviado, pues estos territorios siguen manteniendo D. G. su intimidad. Pasamos Can Sulaieta para saltar por el valle de Ubarca a San Mateo pueblo que pillamos por detrás. En San Mateo aconsejamos el restaurante Es Camp Vell, buenísimo asador y platos con gracia argentina, y española pues hacen un gazpacho exquisito, y de gazpachos os aseguro que entiendo un rato. Seguimos hacia Santa Inés.
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