Un bar
Donde hoy se levanta el Windsor Pub, solía existir el Café Bar Torino. En su novela, el escritor lo llamó Milano y lo describió como "medio bar, medio cervecería". El autor solía visitar su terraza cada vez que se encontraba Pamplona. En 1971, el bar cerró sus puertas.
Otro hotel
Donde hoy está la Cervecería Tropicana, hasta 1936 existió el Hotel Quintana. Su dueño, Juanito Quintana, fue un adepto a los actos y fiestas republicanas. Hemingway inmortalizó este lugar en su novela con el nombre de Hotel Montoya, y Juanito Quintana se convirtió en el señor Montoya.
Durante los Sanfermines de 1924, 1925, 1926, 1927, 1929 y 1931, el autor se hospedó en este lugar, gracias a la recomendación de un periodista y crítico taurino. Es que en el Quintana solían alojarse algunos matadores.
El Iruña
Este café de la capital de Navarra aparece nombrado en "Fiesta" en 14 ocasiones. "Tomamos café en el Iruña, sentados en cómodos sillones de mimbre, mientras desde la fresca sombra de las arcadas contemplábamos la gran plaza", escribió. Hemingway, su esposa y sus amigos solían juntarse en este bar y palpitar la fiesta.
Hoy, y gracias al escritor, el café es visitado por cada turista que haya oído hablar de la novela y de Hemingway.
Claro que esta no es la única feria taurina española, pero sí, tal vez, la más famosa. Ya está habilitada la venta de entradas para las ferias de Valencia, Santiago, Pontevedra, Gijón, Málaga, entre muchas otras.
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